Tuesday, 14 June 2011

En los montes Himalaya

No tuvimos tiempo suficiente para ver Nueva Delhi con calma; después de tres días empezamos a buscar lugares en el norte del país donde las temperaturas son más bajas, ahora estamos en Shimla una ciudad construida sobre las laderas de bosques de pinos en los Himalayas. Ya lejos de Delhi dan ganas de volver, a caminar despacio bajo el calor por callecitas estrechas inundadas de comercio vibrante. Y es que aquí todo parece palpitar, todo esta tan vivo que no alcanzan los ojos para ver tanto color y tantos contrastes en cada rincón. Los olores también sorprenden, las calles son muy sucias. Aunque existan ejércitos de gente humilde barriendo en silencio con escobas hechas de ramas los olores de las cañerías, de los rincones que se usan como baño público son sobrecogedores. De camino a Shimla, viajando en lo que aquí llaman tren de juguete, daba pena ver los montes inundados de basura, y los cauces de los arroyos y ríos secos y retomados por los deshechos. Pero también hay los otros olores magníficos, los de la comida deliciosa, él de los inciensos que se venden en cada esquina y que en los templos la gente quema como ofrenda. Me ha costado no llenar la maleta de frasquitos de vidrio elaboradísimos con aceites de olores maravillosos, pero tres o cuatro frasquitos pequeños han logrado infiltrarse en recodos del morral que apenas empiezo a descubrir.

El Oisin es la estrella de la fiesta a donde vamos, me imagino que por ser de piel más clara que los niños de aquí, y de cabello ligeramente rubio la gente lo encuentra exótico… y lo alzan, lo abrazan, le dan besitos, le toman mil fotos. A el parece darle lo mismo, y esboza sonrisitas mediocres prefabricadas,pero han habido un par de momentos donde decide no cooperar con la sesión fotográficay nosotros con una disculpa en la boca, nos alejamos diciendo que pena pero esta vez no se pudo.

Mañana martes salimos temprano para Mandi, a cinco horas de aquí, aun mas frio y más al norte, la idea es llegar el miércoles a Dharamsala, sede del gobierno Tibetano en exilio y residencia del Dalai Lama. Las distancias en India son enormes, esperamos que una vez en Dharamsala podamos quedarnos por un periodo más largo; hasta ahora hemos estado tres días en Delhi, uno viajando y tres aquí, y nos haría bien dejar de viajar y descansar bien unos buenos días antes de empezar el descenso de nuevo… Jaipur, Agra y Varanasi están en el itinerario antes de irnos de India.